Con sede en Bonn, “them the imagemaker” tiene cinco impresoras Durst que son la columna vertebral de su producción.

Por cada pedido, el cliente recibirá un certificado indicando qué pro- yectos de protección del medio ambiente está apoyando.

Operativa sostenible, haciendo frente a los picos de producción.

No se trata de un elogio vacío porque sabe de lo que está hablando. Además de las máquinas Durst, otras 13 impresoras inkjet, todas de fabricantes conocidos, están instaladas actualmente en su planta de producción de 4500m2. “Nuestras impresoras Durst son fiables y duraderas y son la columna vertebral de nuestro parque de maquinaria”, nos explica.
Feria, txframe kubus, impreso sobre poliéster 210 g/m2, b1
“La opción multi-bobina de nuestras dos impresoras UV de bobina, la Rho 320R y la Rho 500R, no tiene rival en el mercado y nos permite procesar grandes volúmenes puntualmente, rápidamente y con la mayor calidad. Cuando el último turno carga una bobina grande, puedo estar seguro que las impresiones acabadas estarán esperando cuando el primer turno empiece a las 6 de la mañana”.
Mientras que muchos proyectos se imprimen en vinilos auto-adhesivos con la Rho 800 Presto, la Rho 320R se usa principalmente para imprimir materiales Dynajet para displays retro iluminados. La Rho 500R imprime principalmente malla, lona y textiles recubiertos para uso en ferias. Otras aplicaciones de comunicación visual sobre textil, como impresiones para displays de desarrollo propio o fondos de escaparates, se producen usando las dos Rhotex impresoras por sublimación de tinta con una resolución de hasta 600dpi y velocidades de hasta 70m2/hora.
“En un mes bueno”, comenta Michale Bete, “la compañía imprime entre tres y cuatro mil metros cuadrados. Para permitir un procesado rápido y eficiente de esta gran cantidad de material, la compañía ahora no tiene sólo un departamento de acabado para textiles, películas autoadhesivas y banners, sino también tiene una unidad de procesado de metal en continuo crecimiento.
“Las máquinas Durst nos ofrecen una ventaja real competitiva”, comen- ta el director comercial Jenny van Boxtel. “Ciertamente cada impresora necesita una gran cantidad de inversión inicialla calidad tiene un precio. Por otro lado, los costes de mantenimiento son bastantes com- petitivos: el consumo de tinta es significativamente menor comparado nuestras otras máquinas, y las tintas originales tienen un precio muy justo.”
“Lo que es más, gracias a la famosa fiabilidad de estas máquinas, fallos e impresiones perdidas son bastantes extrañas, lo que es apreciado no sólo por los clientes sino también por el personal”, añade Bete.
“Esto evita horas extras no necesarias”. Asique no es de extrañar que la compañía ya esté buscando otra impresora para hacer frente al alto volumen previsto para comienzos de 2013. “Naturalmente será otra máquina Durst,” promete Andreas Thamm.
Aplicación
La compañía se fundó en 1988 por su actual dueño Andreas Thamm, operan desde sus oficinas en Bonn en varias industrias y aplicaciones. Tiene una plantilla de 60 trabajadores y cinco impresoras Durst y las otras 13 impresoras inkjet están todas alojadas en la sala de producción de 4,500m2.
Thamm fue originalmente creado para revolucionar la tecnología de producción digital con el mercado de la publicidad artesana y técnica. Trabaja en nichos de mercado en la industria de impresión, especialmente con los métodos de producción digital. Hoy abarca el más amplio abanico de diferentes áreas que incluyen: gráficas en exhibiciones y tiendas, la producción de PLVs, decoración de eventos, arquitectura, señalización digital, paneles iluminados por LED y librea para vehículos.
Fuente: http://www.durst-online.com


