Textil 
noviembre 12, 2020

Adaptación y más adaptación

Es prácticamente imposible leer o hablar sobre ningún tema sin que salga a colación la pandemia provocada por la COVlD-i9. El mundo tal y como lo conocíamos ha cambiado: cada nivel y departamento de cualquier empresa imaginable. Desde la forma en la que nos comunicamos, hacemos compras, creamos planes estratégicos e incluso en la manera en la que traspasamos las puertas de un edificio.

La pandemia no ha hecho más que destacar la importancia de la transformación digital a ojos de los ejecutivos y directores de todos los ámbitos. Muchos de ellos se enfrentan a una gran incertidumbre financiera. Las empresas se ven obligadas a tomar ciertas decisiones: seguir el mismo camino de recortes en costes que se ha tenido que aplicar en otros tiempos difíciles o aplanar la curva de vulnerabilidad de la empresa sacándole el máximo partido a la tecnología.

Un libro electrónico escrito por ICD el pasado mes de junio nos muestra como esta pandemia ha identificado la tecnología esencial y de qué manera están cambiando las prioridades como respuesta a| nuevo mundo que nos rodea. Para muchas empresas, es momento de re imaginar los pilares sobre los que se sustentan sus negocios con el fin de volver más fuertes de cara a los próximos meses y años. La pandemia ha puesto de manifiesto algunas fortalezas y debilidades de las empresas y hemos aprendido muchas cosas.

Confianza: es algo más que seguridad. Las empresas que buscaban ser fiables y generar demanda han salido de esta crisis más fuerte que antes. Para conseguirlo, han ofrecido confianza y empatía, y han antepuesto a las personas por encima de los beneficios a corto plazo.

Conectividad: hemos aprendido que hay pocas cosas más importantes que estar conectados. Las organizaciones y las personas tenían la necesidad de comunicarse sin ningún problema, independientemente de cual fuera su ubicación. Cuando la mayoría de personas tuvo que confinarse en casa, vimos lo importante que era crear, compartir y consumir información en tiempo real.

Clientes y consumidores: La transformación digital está cambiando la relación entre la marca y los clientes y, para tener éxito, las marcas deben mostrar una empatía real hacia sus consumidores, establecer una relación de confianza verdadera y mantenerse profundamente conectados.

Innovación industrial: La pandemia ha puesto a prueba las cadenas de suministros y mercados de consumo. La forma tradicional de afrontar el diseño, desarrollo y la entrega de productos y servicios se ha transformado rápidamente gracias a un ecosistema de socios que han trabajado juntos.

Infraestructura digital: Responder rápidamente a la desaceleración/aceleración empresarial llegada con la pandemia requerirá un uso mayor de los recursos de infraestructura que redujera al mínimo el desaprovechamiento de activos y mejorara la capacidad de ampliación de experiencias nuevas o trabajos analíticos especialmente importantes.

A corto plazo, la tecnología ha demostrado ser un elemento habilitador clave para mantener a las empresas en funcionamiento durante la crisis. Ha permitido que se pueda trabajar a distancia, que se agilicen los negocios, que se transformen nuevos productos o procesos de producción y que se genere un compromiso externo.

A largo plazo, las organizaciones deberán aprovechar al máximo la tecnología en cada uno de sus procesos e Iniciativas que a medida que avanzan por este camino tan sinuoso si quieren tener alguna posibilidad de mantenerse en pie en el futuro.

Fuente: cdn.flipsnack.com

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