Adidas acelera el negocio de la moda en Colombia
Adidas acelera el negocio de la moda en Colombia, el mercado de la moda en Colombia comenzó 2026 mostrando señales claras de recuperación y expansión. Según publica Mall & Retail. Aunque el entorno económico sigue marcado por la cautela de los consumidores y las presiones sobre el costo de vida, las cifras del comercio minorista reflejan una realidad distinta: el consumo continúa activo y las grandes marcas están reforzando sus apuestas en el país.
Uno de los datos más relevantes del primer trimestre del año fue el crecimiento de las importaciones de prendas de vestir, que alcanzaron los 166,1 millones de dólares, un aumento del 17,1 % frente al mismo periodo de 2025. Este comportamiento confirma que el sector retail está fortaleciendo inventarios y preparándose para una competencia más intensa en categorías como moda rápida, ropa deportiva y vestuario casual.
Dentro de este panorama, una de las compañías que más llamó la atención fue Adidas, cuyas importaciones crecieron más de 73 % durante el trimestre, consolidando el auge del segmento deportivo y lifestyle en el mercado colombiano.
El fenómeno no se limita a una sola marca. Detrás de estas cifras existe una transformación más profunda en los hábitos de consumo, las estrategias del retail y la manera en que los centros comerciales están evolucionando para responder a un consumidor más exigente, más informado y más orientado hacia la experiencia.
El retail colombiano mantiene el dinamismo
Las cifras del comercio minorista muestran que el mercado colombiano sigue activo pese al contexto económico desafiante.
De acuerdo con datos del DANE, las ventas reales del comercio minorista crecieron 13,4 % en marzo de 2026 frente al mismo mes del año anterior. En el acumulado del primer trimestre, el crecimiento alcanzó el 10,8 %, con Bogotá liderando gran parte del desempeño nacional.
Estos resultados desmienten la percepción de desaceleración total del consumo. Aunque los hogares siguen siendo más selectivos en sus gastos, el consumidor colombiano continúa comprando, especialmente en categorías relacionadas con moda, bienestar, deporte y renovación de vestuario.
Los centros comerciales también evidencian esta tendencia. Varias cadenas reportan mayores niveles de tráfico, mejores indicadores de ocupación y una mayor rotación de inventarios en categorías clave.
La explicación detrás de este comportamiento está relacionada con varios factores. Por un lado, los consumidores buscan promociones y oportunidades de compra en medio de un entorno económico sensible al precio. Por otro, las marcas están renovando constantemente sus colecciones y fortaleciendo sus estrategias comerciales para mantener el interés del público.
El crecimiento de las importaciones refleja confianza
En el negocio de la moda, las importaciones funcionan como un termómetro anticipado del mercado.
Cuando las marcas aumentan sus compras internacionales, generalmente lo hacen porque esperan mayores niveles de venta, más tráfico en tiendas y una demanda sostenida durante los próximos meses.
Por esta razón, el incremento del 17,1 % en las importaciones de prendas de vestir durante el primer trimestre de 2026 representa una señal importante para el sector.
Colombia pasó de importar 141,8 millones de dólares en prendas durante el primer trimestre de 2025 a 166,1 millones de dólares en el mismo periodo de 2026, lo que significa 24,3 millones de dólares adicionales en compras externas.
Detrás de este crecimiento se encuentra una estrategia clara de las grandes marcas: fortalecer inventarios, ampliar surtidos y responder más rápido a las nuevas dinámicas del consumidor.
En moda, el inventario no es simplemente un indicador contable. Representa una apuesta sobre el comportamiento futuro de la demanda.
Asia continúa liderando el abastecimiento
El análisis de las importaciones también confirma que Asia sigue siendo el principal centro de abastecimiento para la industria de la moda en Colombia.
China lideró ampliamente las compras externas con 66,5 millones de dólares, equivalentes al 40,1 % del total importado. Le siguieron Bangladesh con 26,7 millones, Vietnam con 13 millones, Camboya con 12,3 millones y Turquía con 7,1 millones.
Estos cinco países concentraron más del 75 % de las importaciones de prendas durante el trimestre.
La relevancia de Asia dentro de la cadena de suministro responde a varios factores estratégicos.
China mantiene su liderazgo gracias a su capacidad de producción a gran escala, velocidad de fabricación y diversidad de proveedores. Bangladesh continúa siendo un actor fundamental para producción de volumen y costos competitivos, mientras Vietnam y Camboya ganan espacio como alternativas de abastecimiento para marcas internacionales.
Turquía, por su parte, conserva importancia en categorías específicas debido a su capacidad de respuesta rápida y calidad textil.
Este escenario demuestra que el mercado colombiano de moda sigue profundamente conectado a las cadenas globales de suministro y depende en gran medida de la dinámica internacional de producción.
Adidas protagoniza el mayor crecimiento
Aunque varias compañías reforzaron sus importaciones, el caso de Adidas fue uno de los más destacados.
La multinacional deportiva pasó de importar 6,4 millones de dólares en el primer trimestre de 2025 a 11,1 millones de dólares en el mismo periodo de 2026, lo que representa un crecimiento del 73,6 %.
Este incremento confirma el fortalecimiento del segmento deportivo y casual dentro del mercado colombiano.
La tendencia responde a un cambio estructural en los hábitos de consumo. Los consumidores priorizan cada vez más prendas cómodas, funcionales y versátiles, capaces de adaptarse tanto a actividades deportivas como al uso cotidiano.
El auge del athleisure la combinación entre moda deportiva y vestuario casual se consolidó como una de las categorías más dinámicas del retail global y Colombia no es la excepción.
Además, la creciente preocupación por bienestar, salud y actividad física continúa impulsando la demanda de ropa deportiva y calzado especializado.
H&M y Zara refuerzan la competencia
El ranking de importadores también estuvo liderado por gigantes internacionales de moda rápida.
H&M encabezó las importaciones del trimestre con 19,5 millones de dólares y un crecimiento del 20,1 % frente al año anterior.
Le siguió Zara, operada en Colombia por Texmoda, con 17,7 millones de dólares importados y un incremento del 22,4 %.
Estas cifras evidencian que las cadenas internacionales continúan viendo a Colombia como un mercado estratégico para expansión y crecimiento.
La competencia entre estas marcas se basa principalmente en velocidad de rotación, renovación constante de colecciones y capacidad de respuesta frente a tendencias globales.
El consumidor colombiano, especialmente en segmentos urbanos, muestra una alta sensibilidad hacia las novedades y la moda internacional, lo que obliga a las cadenas a mantener inventarios dinámicos y estrategias comerciales agresivas.
Falabella mantiene fuerza omnicanal
Otro de los actores relevantes del trimestre fue Falabella, que registró importaciones por 14,4 millones de dólares y un crecimiento del 6,3 %.
Aunque el incremento fue más moderado frente a otras compañías, Falabella conserva un papel importante dentro del ecosistema retail gracias a su estrategia omnicanal y su posicionamiento como tienda por departamento.
La compañía combina tiendas físicas, comercio electrónico y marketplace para fortalecer su relación con los consumidores.
Este modelo híbrido resulta especialmente relevante en un entorno donde los clientes esperan experiencias integradas entre canales digitales y presenciales.
Los centros comerciales ganan protagonismo
La expansión del retail de moda también beneficia directamente a los centros comerciales.
La moda continúa siendo una de las categorías más importantes para generar tráfico, atraer consumidores y fortalecer la mezcla comercial de los activos inmobiliarios.
Las nuevas colecciones, promociones y aperturas de tiendas impulsan visitas recurrentes y aumentan el tiempo de permanencia de los consumidores dentro de los centros comerciales.
Además, el crecimiento del segmento deportivo y lifestyle aporta nuevas oportunidades para formatos comerciales especializados.
En un entorno donde la experiencia de compra adquiere cada vez más relevancia, los centros comerciales que logran integrar marcas fuertes, entretenimiento y propuestas gastronómicas tienen una ventaja competitiva clara.
El consumidor cambió sus prioridades
El crecimiento del mercado no significa que el consumidor haya dejado de ser cauteloso.
Por el contrario, el comprador colombiano es hoy más selectivo y analiza mejor sus decisiones de gasto.
Sin embargo, esto no implica una reducción total del consumo, sino una transformación en las prioridades.
Las promociones, descuentos y estrategias de valor se volvieron determinantes para cerrar ventas. Al mismo tiempo, las personas buscan productos que combinen diseño, comodidad y funcionalidad.
La ropa deportiva y casual responde precisamente a esas nuevas necesidades.
Además, las redes sociales y las tendencias digitales aceleran la rotación de estilos y aumentan la presión sobre las marcas para lanzar colecciones constantemente.
La moda deportiva redefine el mercado
Uno de los fenómenos más relevantes del momento es la transformación del vestuario deportivo en parte esencial del guardarropa cotidiano.
Lo que antes estaba reservado únicamente para ejercicio o actividades físicas ahora se convirtió en una categoría transversal que mezcla moda, comodidad y estilo urbano.
El crecimiento de Adidas refleja precisamente esta evolución.
Las prendas deportivas ya no se perciben únicamente como productos funcionales, sino también como expresiones de identidad y estilo de vida.
Este fenómeno también impulsa colaboraciones entre marcas deportivas, artistas e influenciadores, fortaleciendo aún más la conexión emocional con los consumidores jóvenes.
La competencia será más intensa en 2026
El fortalecimiento de inventarios anticipa una competencia mucho más agresiva durante el resto del año.
Las marcas buscarán ganar participación de mercado mediante promociones, expansión de tiendas, estrategias digitales y renovación acelerada de productos.
El entorno también favorecerá una mayor presión promocional en temporadas clave como vacaciones, regreso a clases, mitad de año y fin de año.
Para los consumidores, esto podría traducirse en mayores oportunidades de compra y más variedad de oferta.
Para las empresas, en cambio, implicará desafíos relacionados con eficiencia logística, control de inventarios y diferenciación de marca.
El retail colombiano demuestra resiliencia
El comportamiento del primer trimestre deja una conclusión clara: el retail colombiano sigue mostrando capacidad de adaptación y crecimiento.
Aunque la economía enfrenta desafíos importantes, el consumo no se ha detenido. Más bien, evolucionó hacia un modelo más selectivo, competitivo y orientado al valor.
Las importaciones crecientes, el fortalecimiento de grandes cadenas y el auge de categorías como moda deportiva confirman que el mercado continúa en movimiento.
El caso de Adidas simboliza precisamente ese cambio de paradigma: consumidores que buscan comodidad, bienestar y estilo en una sola categoría.
Mientras tanto, marcas internacionales como H&M, Zara y Falabella continúan apostando fuerte por Colombia, fortaleciendo inventarios y ampliando su presencia.
El panorama para el resto de 2026 apunta a una industria más dinámica, donde la competencia por captar consumidores será cada vez más intensa.
En este contexto, los centros comerciales, las marcas y los operadores de retail tendrán que seguir innovando para mantener la atención de un consumidor que hoy no solo compra productos, sino también experiencias, identidad y valor agregado.


